More servicesWindows Live
HomeHotmailSpacesOneCare
 
MSN
Sign in
 
 
Spaces home  PROFERAYProfileFriendsBlogMore Tools Explore the Spaces community

Proferay

View spaceSend a message
Occupation:
Age:
Location:
Interests:
Bueno, qué puedo decir sobre mi propia vida... Tengo vida eterna... ¿qué es eso? No me digas que no escuchaste hablar de lo queJesús hizo por vos... mmmh... creo que hay muchas cosas que tenés que aprender y ¡pronto! "Hay talentos que prometían mucho, a los cuales corroyó de tal modo la tendencia que acabó Por vestirlos de uniforme" Fedor Dostoievski.
Desde esta opción puedes acceder a todo el material de mi blog, pero de un modo más concreto
No list items have been added yet.

PROFERAY

www.proferay.com.ar - Ex-"ALUMBRANDO"
June 08

Amando al pecador y aborreciendo al pecado

Lo que el mundo necesita es Gracia. (Sí… estoy leyendo a Philip Yancey)

Muchas iglesias que se jactan de ser espirituales, dejan afuera a muchos por sus costumbres, por su condición social, por su apariencia externa.

Cuántos estarían dispuestos en alguna de estas “grandes” iglesias a recibir con amor y respeto (estimando al recién llegado como superior a sí mismo) a una prostituta, por ejemplo. A un homosexual. A un asesino. A un violador.

¿Lo haría sabiendo quién es y lo que ha hecho?

La respuesta será (obviamente) SIIIIIIIIII !!!

Pero la verdadera respuesta. La que el Señor espera, está a las puertas de las congregaciones.

Muchas de estas mega-iglesias, para no escandalizar a los asistentes, en el caso de que llegue algún ser “visualmente desagradable” se lo envía por la puerta de atrás, se le enseña el camino de salvación, se le da una palmadita en la espalda y… ¡cuando se bañe y esté perfumadito vuelva!

El Señor no buscaba la comodidad ni las grandes sinagogas. Él entraba en la casa de cualquiera, bebía vino (sí !!! bebía vino!!!), conversaba con prostitutas y con ladrones. Por eso se lo juzgaba como “un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores” (Mateo 11:19).

Ellos preferían a un Jesús apartado de esa “lacra”, a la cual ellos, en su altísima santidad, jamás se acercaban.

Pero una cosa es el pecado y otra cosa el pecador.

Piensa en tí mismo, lector. Y déjame plantearte una cosa interesante:
Tú pecas en reiteradas ocasiones. (1ª Juan 1:8 dice: “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros”).

Ahora bien, pides perdón y el Señor te cubre y te limpia.

Mientras no pides perdón estás en pecado. Quizá notas que has pecado luego de un tiempo, al ser alumbrado sobre algún aspecto que creías era la voluntad de Dios, y debes arrepentirte.

Mientras esto pasa, te alimentas, te higienizas, te vistes, te proteges…

Sabes que hay pecado en tí. Pero aún así te amas.

Aborreces ese pecado que hay en tí. Pero aún así, no tienes el más mínimo reparo en seguir alimentándote, visiténdote, protegiéndote.

¿Entiendes ahora la diferencia? Amas al pecador (que eres tú), pero aborreces el pecado que está en él (o sea en tí mismo).

Es un modo gráfico y sencillo de encontrar la forma de hacer lo mismo con el resto de los mortales que nos rodean. Con nuestro prójimo.

Mateo 22:39 dice: “Amarás a tu prójimo, como a tí mismo”.

O sea que deberás amar (alimentar, vestir y cuidar) a tu prójimo, aún cuando no lo consideres merecedor, del mismo modo que lo haces contigo mismo.

Que el Señor te bendiga !!!

August 06

Mi primer posteo con Windows Live Writer !!!

Mi intención es ponerme al tanto de las nuevas tecnologías, para sacar provecho de las mismas en favor de mi desición de predicar el evangelio a TODA criatura.

En este momento estoy por vez primera, escribiendo con el nuevo editor de textos Windows Live Writer, el cual espero que supere las espectativas.

Recuerdo a mis queridos lectores que para leer mis mensajes pueden visitar mi sitio personal:
www.proferay.com.ar

Un abrazo, para todos y que el Señor les siga bendiciendo !!!

November 19

¿Eres un servidor de Cristo?

 

Juan 9:39-41

Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados.
Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos?
Jesús les respondió: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece.

Existen muchos seminarios bíblicos que enseñan a hombres sobre temas que luego utilizarán frente a otras personas para “pastorearlas”.

En lo personal, (y siempre recordando al apóstol Pablo que nos enseñó: “Examinadlo todo; retened lo bueno.” 1ªTes.5;21) creo que mucho material que existe en los seminarios es bueno, pero hay otro tanto que es nocivo para las almas.

La mayoría de las veces al salir del seminario, estos hombres y mujeres enseñan lo que han aprendido sin haberlo puesto en práctica primero (a veces hasta con las mejores intenciones). Son muchas veces jóvenes y no han tenido aún experiencia en muchas áreas.

Yo actualmente estoy en pleno proceso de aprendizaje… y creo que moriré aprendiendo. (”Aprendiendo a morir” qué buen título para un guión de novela cristiana). No me considero alguien que está "de vuelta" y que no necesita aprender nada más... Todo lo contrario. ¡Ay de mí si no dependiera segundo a segundo de la gracia de mi Señor!

Lo cierto es que en el pasaje que transcribí al comienzo, los Fariseos (que se consideraban espirituales) creían que por tener estudios estaban por encima del resto, o en una especie de “nivel” que sobrepasaba la media de la población. Hoy no sucede nada diferente... Muchos creen que por tener una credencial de pastor, evangelista u obrero, están en condiciones de mostrarse importantes y, lo que es más triste y penoso, consideran que deben ser reconocidos como tales (o sea como hombres importantes).

Dios nos ofrece un conocimiento de Su persona mediante el Espíritu Santo que mora en nosotros. Siempre gracias a la perfecta obra de redención de Jesús (no por otro motivo) quien murió en la cruz, cumpliendo en nuestro lugar con la sentencia del juicio de Dios que pesaba sobre nuestras vidas.

Todo esto lo hizo Dios aún cuando nosotros no habíamos nacido (esto se dá en este caso que estamos de este lado de la historia, pues murió por los que yahabían muerto antes de su época, por sus contemporáneos y por nosotros los “futuros” que habríamos de creer en Sus palabras, Juan 17:20).

Por lo tanto, si Dios nos bendijo sin aún nosotros saberlo, así que... ¿de qué puedes jactarte en tu corazón? ¿De que eres amigo de algún otro hombre que Dios está usando? ¿Sabes una cosa? Ese hombre tenía la misma condena que tú, tenía la misma condena que yo, tenía la misma condena que la que hoy poseen muchos que aún no lo conocen a Jesús. Si lo piensas bien, no somos más que pecadores perdonados. Piénsalo bien. No pasa un segundo sin que tu mente se aparte del perfecto sendero de gloria. No existiría para nadie salvación alguna de no ser por la paga de un tercero, Jesús.

O sea que nada bueno que nos pase depende de nosotros, sino del perfecto amor de Dios que constantemente se derrama sobre nuestro ser.

Por lo tanto pregúntate, ¿es tan “importante” codearte con estos hombres a los que admiras?
La comunión entre hermanos crecidos en la fe es necesaria, pero… ¿es necesario que en tu corazón guardes por ellos esa admiración cuando bien sabes que de no ser por Dios, serían quizá peores que el más violento asesino?

Muchas veces haces pùblica (y a los gritos) tu idolatría hacia tales hombres, desde el mismo púlpito desde donde sólo deberías hablar la verdad de Dios? ¿Sabías que Dios llama a eso idolatría y que la desaprueba en todos los órdenes y formas?

Mientras lo digieres, quiero continuar con otra idea.

El texto que escogí es un fragmento del capítulo en el que el apóstol Juan nos relata cómo Jesús sanó a un hombre ciego de nacimiento.

Luego del impresionante milagro realizado, los fariseos deseaban conocer qué había ocurrido e interrogaron al ciego.

En todo el relato, vemos algo curioso y hasta gracioso. Los que supuestamente debían tener conocimiento de las cosas espirituales, preguntándole al ciego qué había ocurrido.

La insistencia, una y otra vez, sobre cómo se había realizado el milagro, logró arrancar del ciego una frase que era todo un testimonio:

Juan 9:26:34

Le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?

El les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oír; ¿por qué lo queréis oír otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos?

Y le injuriaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros, discípulos de Moisés somos.
Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ése, no sabemos de dónde sea.

Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos.
Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye.
Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego.
Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer.

Respondieron y le dijeron: Tú naciste del todo en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros? Y le expulsaron.

¡Qué gran elocuencia!, ¿no? ¿Cuántos años de seminario le llevó al ciego preparar este sermón? ¿Cuántas horas escudriñando la exégesis? ¿Cuántas horas de buscar ilustraciones para dar énfasis en el texto apropiado?
Lo cierto es que… ¡¡¡ NADA !!!
La experiencia de haber sido alcanzado por Jesús es suficientemente poderosa para tocar otras vidas. El TESTIMONIO de lo que hemos “visto y oído” es herramienta más que suficiente para bendecir a otros con la misma bendición con que fuimos bendecidos por Dios!

Nótese que los fariseos debieron callar, para asombrarse de la gran cantidad de palabras que “de pronto” brotaron de la boca del que había sido ciego. Probablemente esto se debió al fastidio con el que lo cargaron al preguntarle una y otra vez lo mismo. Esto logró que el ex-ciego se parara firme en su convicción de que allí había algo santo. Esto no era palabrerío. Había un signo santo en medio de esta situación.

Transmite lo que has vivido con Dios. No permitas que la tentación a mostrarte muy elocuente te lleve a “copiar” textos leídos de otros. Experimenta en tí mismo el poder de Dios. Y si no lo alcanzas… será mejor que permanezcas en silencio.

Recuerda: Puedes ser un excelente instrumento en las manos de Dios, sólo si permites que Él te indique cuándo abrir la boca y qué cosas decir. El resto es todo hojarasca y será quemado por el fuego. Tu sermón de 10 puntos, no podrá atravesar a la eternidad, el poder de Dios que has experimentado, transmitido correctamente, hará que muchos pasen por la puerta estrecha.

En esta puerta, no se admiten a los que quieren entrar a los empujones enarbolando títulos, nombres ó “multitudinarias reuniones en el nombre de Jesús”, por esta puerta (que es muy estrecha) sólo pueden pasar los que han alcanzado reducir su tamaño y pasan sobradamente, para luego ser engrandecidos por Dios, si así Él lo considera.

Busca a Dios en lo sencillo. No compliques las cosas, para no confundir a los demás.

Un gran abrazo!

Raimundo

November 14

A LOS SIERVOS DE DIOS

 

“Pero de los que tenían reputación de ser algo (lo que hayan sido en otro tiempo nada me importa; Dios no hace acepción de personas), a mí, pues, los de reputación nada nuevo me comunicaron”

Gálatas 2:6

Interesante pasaje.

Pablo no seguía los comentarios de la congregación, que tenían en demasiada estima a los “grandes” apóstoles, tanto que los consideraban más autoridad que cualquiera en materia de doctrina y estudio de la palabra.

Tampoco los menospreciaba, simplemente se consideraba un igual. No tenía temor alguno de lo que pudieran decirle. Pero tampoco encontró grandes respuestas más allá de cosas que ya le eran familiares, dado que las había recibido por revelación. Veamos, cómo lo relata:

“Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.”

Gálatas 1:11-12

Pablo fue instruido por Dios mismo en la forma, alcance y desarrollo de su ministerio, mediante revelaciones.
No necesitó ayuda humana para conocer a Dios. Es inevitable… Lo que conocemos de Dios, lo conocemos porque Dios nos toca. Dios nos habla. Dios nos bendice. Dios es quien hace todo.

Pero, lamentablemente, muchos predicadores, evangelistas, pastores, líderes, maestros, etc., creen que son gran cosa por el hecho de que son usados por Él. Este pecado es viejo, pero aún sigue teniendo el poder de echar a perder muchas almas: El orgullo.
Se olvidan estos hombres que sólo son instrumentos en Sus manos. Servidores. Esclavos por amor a una causa que es la más maravillosa que pueda existir en todo el universo: la predicación del Evangelio.

El mensaje del Evangelio, no requiere de adornos cosméticos, ni tecnológicos, ni de diseños modernos para ser enfatizado. El mensaje del Evangelio posee en sí mismo el poder de convencer las almas. El mensaje de Jesucristo es en sí mismo el Énfasis (sí, con mayúsculas).

Veamos qué dice Pablo de ciertos predicadores del evangelio (quienes nieguen que se trata de tales, por favor, lean el contexto de estos pasajes…):

“Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos.”
2ª Corintios 10:12

[…]

“Mas el que se gloría, gloríese en el Señor; porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.”
2ª Corintios 10:17-18

Ahora responde con sinceridad (si puedes):

¿Te alaba Dios por lo que haces o en todo lo que haces buscas el reconocimiento de los hombres?

¿Buscas que la imagen del Señor se imprima en el corazón de las almas?, ¿o frecuentas en tus mensajes las opiniones favorables hacia tí mismo, tus grandes éxitos evangelísticos, tus méritos en el estudio bíblico, tus títulos, tus “contactos” ó amistades que posees (en los que consideras “grandes círculos”) dentro de diversas organizaciones o movimientos del cristianismo?

¿Te humillas ante Dios? ¿O estás comenzando a pensar que Él te necesita y te has convertido de alguna manera en irremplazable?

Arrepiéntete y cuida el don de Dios que hay en tí. Porque el Señor es un Dios celoso y aún puedes perder la carrera y quedar eliminado. ¡Pablo mismo no tenía modo de afirmar que lo lograría!
¡¡¡ El tiempo está cerca !!!

Un gran abrazo,

Raimundo

September 17

Trata de Las cosas que me pasan...

Este es un espacio paralelo al sitio ww.proferay.com.ar

también de mi autoría.

Proferay...

Siempre cerca de tu corazón ...

October 02

Las cosas que me pasan...

Este espacio lo he creado gracias a mi hermano y amigo "el predicador" me comentó que existía "SPACES". Él tiene un sitio similar en http://spaces.msn.com/members/predicador que te invito a visitar.
 
Espero de a poco poder añadir contenido...
 
Que Dios te bendiga !!!
 
Raimundo Baravaglio
 
 
El lugar a donde puedo recomendar que vayan para los motivos que he detallado en cada caso. En algunos en especial, no me hago responsable de links hacia espacios secundarios o si poseen material más allá de lo que he comentado. Sobre todo me refiero a los que poseen herramientas para el uso en internet. Muchos de ellos, poseen ideas que difieren de las mías pero dada la utilidad de sus explicaciones técnicas, muchos podrán ser beneficiados. "Examinadlo todo y retened lo bueno" (1ªTes.5:21)